
Leí un articulo sobre la innovación de miocrorrobots en el mundo de ciencia. En el futuro es posible tener un ejercito de microrrobots en su cuerpo que podrían mover y comunicar en un grupo. Pienso que es muy interesante que el futuro incluye la posibilidad a usar la tecnología entre nuestros cuerpos. Este escenario podría dejar de ser solamente un tema de la ciencia ficción por un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona (UB) en España. Este proyecto europea incluye siete países y ellos han desarrollado i-Swarm, un microrrobot de “tres milímetros cúbicos de volumen.” i-Swarm tiene el poder a revolucionar la manera en que los investigadores buscan por soluciones en el mundo robótica.
La potencia de la investigación robótica en España es increíble. El problema es que hay mas de 60 grupos de I + D en las universidades Españoles pero la oportunidad a recibir financiación por estos proyectos es casi imposible. Mucho de los ingenieros que tienen éxito usar dinero extranjero para realizar sus proyectos. La mentalidad de los ciudadanos y el gobierno de España es problemático porque hay mucho innovación pero los grupos faltan fondos de compañías españolas y el gobierno. En mi opinión las compañías y las empresas tienen miedo porque es algo nuevo y un poco extraño pero es la futura de la medicina y la biotecnología. Al mismo tiempo siento que los gobiernos necesiten dar más dinero a las universidades que están trabajando en proyectos robóticas.
Según la opinión de Ángel Dieguez, un investigador de UB, es interesante que el coste de fabricar en masa robots de estos dimensiones es tan pequeño, entre uno y cinco euros. El costo es poco pero todavía no van a financiar estos proyectos por sus creencias sobre la tecnología y en especial los robots. Pienso que la palabra robot no es una palabra para tener miedo pero las empresas en España creen que es una palabra viciado. Si los robots pueden tener problemas y fallos pero las cosas buenas son más numerosas que los negativas. España tiene la oportunidad a traer honor a su nombre y su país si ellos tomarán riesgos y financiarán estos proyectos de investigación.